Dentro del cuidadoso proceso que prepara a las aves rescatadas para una verdadera independencia.
Ver a un águila andina o una lechuza recuperar su libertad es uno de los momentos más gratificantes para cualquier amante de la naturaleza. Sin embargo, detrás de ese vuelo final hay un proceso complejo que va mucho más allá de curar una herida.
La rehabilitación de aves rapaces es el arte de preparar a un depredador para que vuelva a ser “autosuficiente” en un entorno salvaje.
1. El Ingreso: evaluación y diagnóstico
Todo comienza con el rescate. Las causas más comunes del ingreso a cautividad suelen ser:
- Traumatismos: Choques con tendidos eléctricos, cristales o vehículos.
- Desnutrición: Especialmente en ejemplares jóvenes que no han aprendido a cazar.
- Intoxicaciones: Por pesticidas o el uso de plomo en la caza.
- Tráfico: Animales que han sido capturados para tenencia ilegal
En esta fase, el objetivo es la estabilización en manos de profesionales, quienes reducen el estrés al mínimo, ya que, para una rapaz, el contacto humano es una fuente de ansiedad extrema.
2. La recuperación clínica
Una vez estabilizada, comienza el tratamiento médico. Esto puede incluir desde cirugías óseas complejas hasta fisioterapia alar.
Dato Clave: A diferencia de una mascota, una rapaz no puede ser liberada si su capacidad de vuelo es de un 90%. Necesita el 100% de su potencia y precisión para poder cazar y sobrevivir.
3. Entrenamiento y musculación
Aquí es donde la rehabilitación se vuelve técnica. Una ave que ha pasado semanas en un transportín pierde masa muscular. Para recuperarla, se utilizan:
- Túneles de vuelo: Grandes voladeros donde el ave puede ejercitarse de forma autónoma.
- Fisioterapia activa: Ejercicios controlados, mediante el uso de técnicas cetreras, para asegurar que la extensión de las alas es perfecta, así como su fuerza.
4. El reaprendizaje de la caza en aves rapaces
Volar no es suficiente. Dependiendo del caso, el reaprendizaje de la caza es una de las etapas más críticas del proceso.
En ejemplares jóvenes, se trabaja cuidadosamente para mantener su instinto salvaje y evitar la impronta, es decir, que el ave asocie al ser humano con la comida. En la mayoría de los casos, las aves rapaces ingresan siendo adultas y este proceso resulta más sencillo, ya que cuentan con experiencia previa.
Sin embargo, en especies poderosas como el búho virginianus o el águila andina, una rehabilitación incompleta puede provocar que, tras la liberación, comiencen a cazar presas domésticas como aves de granja, lo que representa un riesgo tanto para el animal como para las comunidades locales.
El momento de la verdad: La liberación
La liberación se planifica cuidadosamente: se elige un hábitat adecuado, con abundancia de presas y lejos de las amenazas que causaron su ingreso. Al abrir las manos o la caja, lo que vemos no es solo un ave volando; es el resultado de meses de trabajo multidisciplinar.
Rehabilitar es devolver una pieza clave al ecosistema. Las rapaces son los guardianes del equilibrio biológico, controlando poblaciones de roedores y manteniendo sanos nuestros campos.
La rehabilitación de aves rapaces es una tarea que requiere compromiso, conocimiento y apoyo constante. En Fundación Mateus trabajamos diariamente para rescatar, cuidar y devolver estas especies a su hábitat natural.

